Las zonas verdes: oasis en desiertos de hormigón
El desarrollo de las ciudades va acompañado de la expansión de la infraestructura urbana, que consiste principalmente en la densificación gradual de la construcción urbana. Los espacios verdes están siendo literalmente cubiertos por hormigón. Los restos de parques, bosques y viejos jardines se transforman en calles, aceras, aparcamientos, vías de acceso o plazas. Los planificadores buscan soluciones prácticas y simples, a menudo a costa de los llamados pulmones verdes de la ciudad. Cada trozo de verde es un tesoro invaluable para los residentes, una fuente de salud y bienestar.
La vegetación urbana cumple muchas funciones importantes en nuestra vida. En primer lugar, asociamos las áreas verdes con la recreación y el descanso. Especialmente ahora, en tiempos de pandemia, el contacto con la naturaleza nos brinda un gran alivio, y incluso una simple caminata por el parque puede proporcionarnos mucha satisfacción. Está comprobado que el color verde calma los nervios y tranquiliza. Relajarse en un banco en el parque, sentir los rayos del sol en la cara, escuchar el susurro de las hojas, oler el césped recién cortado… son momentos invaluables de descanso del bullicio de la ciudad. Sin duda, es mucho más agradable correr o montar en bicicleta recreativamente a lo largo de una franja verde que en un desierto de hormigón gris. Jardines, céspedes, plazas, parques y jardines botánicos son nuestros pequeños oasis. Una vegetación urbana bien diseñada también mejora y diversifica la estética de cualquier espacio.
Los árboles juegan un papel invaluable en el entorno urbano. Si están bien planificados, protegen contra los vientos, aseguran una adecuada circulación del aire, lo humedecen y reducen la temperatura en los días calurosos. La vegetación urbana también es una aliada en la lucha contra el ruido: las franjas de arbustos bien diseñadas amortiguan eficazmente el bullicio de la calle.
Debemos respetar cada trozo de naturaleza en nuestro entorno. Con el fin de promover la vegetación urbana, ofrecemos rejillas para árboles que protegen las raíces de los daños mecánicos y permiten la libre penetración de la humedad en el suelo. Incluso en espacios muy «invadidos» por hormigón, nuestra gran maceta urbana funciona perfectamente. La estructura de madera de la maceta añadirá estética a cualquier lugar, y su gran capacidad ofrecerá amplias posibilidades de diseño para los paisajistas. En nuestra maceta urbana se pueden plantar no solo árboles medianos o arbustos, sino también flores coloridas y suculentas. Se pueden colocar prácticamente en cualquier espacio. También recordemos mantener la limpieza y el orden en nuestros pulmones verdes urbanos.