Cuida de ti mismo – Parte 3
El agua es uno de los componentes básicos de nuestro cuerpo. Gracias a ella, se llevan a cabo procesos metabólicos en nuestro organismo, facilita la absorción de nutrientes e incluso regula nuestra temperatura y presión. Además, es el principal componente de la sangre, que se encarga del transporte de nutrientes por todo el cuerpo. ¡Una hidratación adecuada es fundamental para nuestra salud!
Un organismo deshidratado es mucho más susceptible a infecciones. Nuestras mucosas son la primera línea de defensa contra las infecciones. Las vías respiratorias secas son propensas a infectarse con microorganismos, por lo que es importante beber al menos 2 litros de agua sin gas al día (y lo ideal es 300 ml por cada 10 kg de peso corporal).
Cuando los días todavía están frescos, es recomendable beber agua tibia. Además, recomendamos encarecidamente añadir JENGIBRE. El jengibre tiene propiedades calentadoras, antiinflamatorias, antibacterianas y analgésicas. Agregar jengibre al agua con limón hará que la bebida fortalezca el organismo y tenga un sabor delicioso. También tendrá un efecto positivo en el sistema digestivo, por lo que sugerimos beber esta bebida por la mañana o por la noche.
Un organismo cuidado e hidratado te lo agradecerá rápidamente, funcionando mucho mejor. Estaremos más concentrados, mejorará la elasticidad de nuestras articulaciones y el estado de la piel, que se regenerará más rápidamente. La hidratación del organismo no solo implica beber la cantidad adecuada de agua, incluso si está enriquecida con jengibre, limón o jugo, sino también consumir verduras y frutas, que son ricas en agua.