Relajación: la base del bienestar
Estamos ocupados, sobrecargados de trabajo, cansados y estresados. Asumimos cada vez más compromisos y tratamos de ponernos al día con el tiempo que siempre parece escaparse… Esto nos hace perder la alegría de vivir, la calma y el equilibrio mental. Olvidamos lo necesario que es el descanso y la relajación. No apreciamos el papel que juegan en nuestra vida los momentos dedicados exclusivamente a uno mismo. En este artículo queremos destacar formas fáciles y agradables de relajación, que cada persona puede encontrar tiempo para hacer durante el día. Solo se necesitan 15 minutos para regenerar nuestro cuerpo y espíritu.
Primero, encuentra un lugar tranquilo y apacible, de manera que puedas desconectarte de la realidad por un momento. Si no tienes la posibilidad de hacerlo en casa, una buena idea es salir a caminar por un parque cercano o un bosque. El contacto con la naturaleza es una necesidad primordial para nosotros. Lo mejor es no llevar el teléfono, para que nadie interrumpa tu tranquilidad con mensajes, llamadas o notificaciones de redes sociales. Si ya tienes el teléfono contigo, úsalo para reproducir música relajante. Sumérgete en los sonidos de tus canciones y piezas favoritas. Encuentra un banco cómodo con respaldo, siéntate en él y dedícate solo a ti mismo. Enfoca toda tu atención en el momento presente: deja que el sol ilumine tu rostro, que el viento mueva suavemente tu cabello, siente los aromas, escucha los sonidos de la naturaleza. Respira profundamente: unas cuantas inhalaciones por la nariz y exhalaciones por la boca calmarán y relajarán tu cuerpo. Un excelente método de relajación es la visualización. Cierra los ojos e imagina un lugar hermoso y seguro; concédeles atención a los detalles de esa imagen, observa cada elemento con los ojos de tu mente. Para los más avanzados, es útil imaginar también el sabor, el aroma y la sensación del tacto que pueden acompañar esa fantasía. Unos minutos de total desconexión de la realidad te animarán y te darán energías para continuar con tus responsabilidades diarias y afrontar nuevos desafíos.
Recuerda cuidar de tus necesidades, pensar positivamente sobre ti mismo y sonreír con frecuencia. Asegúrate de tener una buena cantidad y calidad de sueño. Un breve esfuerzo físico, como montar en bicicleta, correr despacio, bailar, hacer estiramientos o ejercicios de banco, relajará tu cuerpo, oxigenará tu organismo y reducirá la tensión muscular. También aprovecha los beneficios de la aromaterapia con aceites esenciales o velas aromáticas. Un buen y placentero método de relajación es el masaje: toca y presiona tus manos, pies y músculos faciales cansados.
Puedes combinar muchas de estas técnicas, lo que intensificará las sensaciones agradables y profundizará la sensación de relajación. ¿Y tú, cómo te enfrentas al estrés con métodos simples? ¿Cómo descansas y te relajas? ¿Qué circunstancias favorecen tu bienestar y actitud positiva hacia la vida? Te esperamos en nuestro perfil en Facebook.